Estudio PRESCAP 2002
Según las últimas recomendaciones, tanto del JNC-VI1 como de la WHO/ISH2, las cifras de presión arterial (PA) recomendadas para lograr un control de la hipertensión (HTA) deberían ser inferiores a 140 mmHg para la presión sistólica (PAS) y a 90 mmHg para la presión diastólica (PAD) en población hipertensa mayor de 18 años, inferiores a 130/85 mmHg en pacientes diabéticos o con enfermedad cardiovascular establecida y por debajo de 125/75 mmHg en pacientes con insuficiencia renal y proteinuria superior a 1g/día.
La HTA es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular y renal y su tratamiento se plantea como un objetivo primordial por los organismos internacionales. Sin embargo, el porcentaje de pacientes que consiguen valores controlados es muy bajo. Sólo un 16% de los hipertensos, entre 18 y 74 años, estaban controlados en un estudio canadiense3. La encuesta nacional de salud americana4 registraba entre un 14 y un 25%, en función de las etnias. En Inglaterra5 esta proporción alcanzaba el 30% aunque los objetivos de control eran mucho mas modestos (PA<160/95 mmHg).
Las tasas de control de la HTA en nuestro medio no difieren de las obtenidas en otros países occidentales. En la encuesta realizada en todo el territorio español en 1998 (Controlpres98)6 con una muestra de 6900 hipertensos esenciales, en un control estricto de la PA, el grado de normalización de las cifras en <140/90 se produjo en un 16,3% de los casos y si se determinaba un control aceptable (PA140/90) el porcentaje aumentaba hasta un 30,1% de los casos. Las cifras de PA diastólica controlada (<90 mmHg) se lograban en el 42,6%.
La PA sistólica, que constituye un predictor de riesgo cardiovascular más potente que la PA diastólica, muestra una mayor dificultad de control. Entre los factores atribuibles a este insuficiente control de la PA, cabe destacar unos inherentes a la propia medición de la PA, y otros relativos a diferentes factores entre los que cabe destacar un inadecuado cumplimiento por parte del paciente, la tolerabilidad de los fármacos utilizados, la incorrecta posología utilizada, la resistencia por parte de los médicos a utilizar tratamiento combinado, etc. La importancia de la correcta medición de la PA viene reflejada en un reciente estudio7 realizado en el ámbito de la primaria, en donde se observa que un correcto control de la PA se alcanza en el 69% de los hipertensos, cuando la cifra de PA escogida es la media de 2 lecturas de tres efectuadas, después de desechar la primera, y habiendo estado el paciente en reposo un mínimo de 5 minutos. En el estudio Controlpres 98, los datos se obtuvieron en base a una sola determinación de la PA.
Con vistas a recopilar información acerca de la realidad del control de la hipertensión en nuestro medio, se plantea el desarrollo del presente estudio. El objetivo del mismo es conocer el manejo terapéutico del paciente hipertenso, el grado de control de la PA en nuestro medio y los factores que pueden determinar la intervención más o menos agresiva del facultativo.


